Lo impensable ocurre en 2016. Un intercambio nuclear en Oriente Medio se salda con 20 millones de muertos y trastoca el suministro de petróleo a escala planetaria. Los precios del crudo ascienden súbitamente a 800 dólares por barril.
Un año más tarde, la amenaza de una guerra nuclear mundial desaparece, cuando Estados Unidos y Europa despliegan un amplio escudo antimisiles balísticos en el espacio. Rápidamente, Rusia crea su propio sistema de defensa antimisiles y los proyectiles balísticos intercontinentales quedan obsoletos.
Rusia se convierte en el primer suministrador de energía del mundo y experimenta un auge económico sin precedentes. Con las riquezas recién obtenidas, aprovecha para volver a posicionarse como gran superpotencia y para recuperar su poder militar.
Europa Occidental, con las notables excepciones del Reino Unido y de Irlanda, se unifica para crear la Federación Europea. Esta nueva nación está destinada a ser una formidable superpotencia del siglo XXI.
En 2020, los Estados Unidos están a punto de terminar de construir la Freedom Star, una polémica plataforma orbital militar que desestabilizará el equilibrio de poderes. En protesta, la Federación Europea se retira de la OTAN.
Las tensiones entre la Federación Europea, los Estados Unidos y Rusia están aumentando y pronto se llegará al punto de ruptura.
La guerra definitiva, EndWar, está a punto de empezar.




