Rusia, el mayor proveedor mundial de petróleo y gas natural desde la guerra nuclear de 2016 en Oriente Medio, ha experimentado un auge económico de proporciones épicas. Ha aprovechado sus recién obtenidas riquezas para reforzar sus ejércitos a niveles superiores a los de la Guerra Fría y vuelve a ser una auténtica superpotencia en la escena mundial.
Soldado a soldado, ninguna fuerza militar del mundo es comparable a los Spetsnaz en lo que a fuerza bruta se refiere. Estas tropas, veteranos curtidos en los numerosos conflictos regionales de Rusia, constituyen una fuerza letal, decidida y sumamente efectiva. Los Spetsnaz tienden a concentrarse en armamento pesado y grueso blindaje, y a menudo modifican ingeniosamente el equipo reglamentario para ajustarlo a sus necesidades, con lo que resultan vehículos repletos de armamento atornillado que al diseñador original no se le ocurrió incluir ni en sueños.





