Los Estados Unidos, antaño firmes aliados de Europa, han roto filas tras la disolución de la OTAN y la formación de la Federación Europea. Las dos superpotencias se hallan ahora enzarzadas en una costosa y polémica carrera espacial militar. Esta rivalidad crece hasta alcanzar un punto culminante cuando los Estados Unidos se disponen a efectuar el lanzamiento de la Freedom Star, una enorme estación espacial militar que Europa sospecha que podría emplearse para neutralizar los satélites de su escudo antimisiles.
La Fuerza de Ataque Conjunta, una evolución de las unidades expedicionarias de los Marines, es conocida por su integración de capacidad de combate por tierra y aire. Estos soldados de élite, la encarnación del dicho "gran velocidad y máxima eficiencia", destacan en potencia de fuego de precisión y pueden desplegarse rápidamente en cualquier lugar del mundo. Además, su tecnología para evitar ser detectados y la precisión de sus armas son insuperables.





